Hasta ahora totalmente predecible.
El rumbo de la política dominicana ha tomado un rumbo totalmente predecible. En primer lugar vimos que no obstante a todos los “pataleos” Amable Aristy Castro se reeligió fácilmente como Secretario General de la Liga Municipal Dominicana. También vimos como el “MVP”, como le dicen al ya candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano Miguel Vargas Maldonado, ganó fácilmente la XXVI Convención del Partido Revolucionario Dominicano.
La reelección de Amable Aristy Castro en la LMD se enfrentó por momentos a la indecisión del Partido Blanco pese a que altos dirigentes reformistas afirmaron en más de una ocasión que existía un compromiso vigente desde la formación de la Gran Alianza Nacional o Alianza Rosada mediante el cual la cúpula del PRD garantizaba la reelección de Amable en la Liga. Esa indecisión del PRD se presentó con diferentes máscaras siendo la primera encabezada por una corriente perredeista que postulaba al alto dirigente Alfredo Pacheco para la Secretaría General de la LMD. Luego de un tiempo y siendo más específico, cuando Alfredo Pacheco asumió roles significativos dentro del movimiento presidencial de Miguel Vargas, este desistió personalmente de esas aspiraciones y apoyó la repostulación de Amable. Por un tiempo las cosas se calmaron pero una nueva vez apareció el fantasma de la rebeldía dentro del PRD, en esta ocasión representada por un dirigente de la Corriente Unitaria llamado Julio Mariñez quien se empeñó afanosamente para obtener una candidatura por parte del PRD para obtener la Secretaría General de la LMD. Pero en la coyuntura en la cual se descartó definitivamente la candidatura de Mariñez surgió algo inesperado pues elementos de la cúpula perredeista que ya habían proclamado el fiel cumplimiento a aquel compromiso existente con Amable y el PRSC, cayeron en la indecisión y en la contradicción al afirmar que no existía compromiso alguno con el PRSC y tampoco con Amable Aristy Castro que garantizara su reelección en la LMD. Afortunadamente para el PRD las tensiones se diluyeron rápidamente luego de este acto de contradicción ante el cual la cúpula reformista se expresó, en primer lugar por el respaldo con que gozó la candidatura de Amable por parte de sectores amplios sectores del PRD y el PLD y en segundo lugar pues el PRD en reunión cuya esencia fue visiblemente contradictoria, (pues como dije ya la cúpula se había expresado a favor de Amable) eligió no postular a nadie para la Secretaría General de la LMD y dijo dejar las puertas abiertas para Amable. Aunque visiblemente el ambiente fue contradictorio lo más probable que dicha actitud de la cúpula del PRD tuvo el fin estratégico de socavar las aspiraciones de Julio Mariñez y la Corriente Unitaria para que el primero fuera candidato para la Secretaría General de la LMD.
Por otra parte el día 29 de Enero aún comenzando la madrugada y apenas con el escrutinio del 20% de los sufragios en la XXVI Convención del Partido Revolucionario Dominicano este 28 de Enero, Miguel Vargas Maldonado fue declarado ganador justo después de que Milagros Ortiz Bosch, la candidata de la Corriente Unitaria reconociera su derrota. Esto se había vuelto en algo bastante predecible ya que una campaña llevada por Milagros y la Corriente Unitaria para “garantizar una convención auténticamente democrática” fue bastante contraproducente en su contra y fue lo que probablemente le propició la derrota. Ahora que la Convención fue ganada por Miguel Vargas Maldonado y que este en efecto es el candidato del PRD, solo les resta formar estrategias de atracción de masas para ganar las elecciones del 2008.
¿Solo eso?… Probablemente solo sea eso.
La XXVI Convención del PRD demostró algo interesante e inesperado hasta cierto punto, pues vimos como el Partido Blanco logró convocar a cerca de 900 mil seguidores a las urnas ya que solo con el escrutinio del 22% de las mesas ya había unos 200,000 votos en registro. De esta manera el PRD ha marcado un hecho sin precedentes pues nunca en la historia de la política dominicana un partido había logrado convocar tantos seguidores para una convención interna (no siendo el mayoritario) y saber que estos 800 o 900 mil votantes solo son una fracción de las masas del PRD significa que el PRD no está tan mal como muchos consideran. Podemos concluir en que el PRD no va por mal camino.

