Comentario: Optimismo Obstinado por inicio del DR-CAFTA.
*Gráfico Producción Criolla en el año 2006.
Muchos se han manifestado alegres por la entrada en vigencia del DR-CAFTA en nuestro país, sin embargo sólo hay razones para deprimirse.
El Secretario de Estado de Industria y Comercio, expresó en una reciente entrevista que con la entrada al DR-CAFTA de la República Dominicana representará un avance que al corto plazo solo traería un flujo de capitales inédito en concepto de inversiones extranjeras. Pero no puntualizó en ningún momento las dificultades macroeconómicas que puede traer este tratado al corto y mediano plazo.
En el corto plazo, los importadores son la mayor amenaza. Las importaciones de nuestro país ascienden a los US$10 mil millones de dólares anuales (según Banco Central), considerando que en este año asciendan un conservador 20% gracias al TLC, tendríamos un aumento de US$2 mil millones en las importaciones. ¿Saben ustedes la cantidad exorbitante de inversiones que se requieren para compensar un déficit de US$2 mil millones de dólares en cuenta corriente?
¿Serían las exportaciones la clave compensatoria? Las exportaciones anuales de crecer un 20%, producirían unos US$ 1.2 mil millones de dólares adicionales, lo que dejaría un balance negativo en cuenta corriente de unos US$800 millones de dólares o inclusive más. Siendo más conservadores, una tasa de crecimiento razonable se sitúa entre los 9 – 15% anuales. ¿Por qué? Los bienes a exportar no se producen del capital directo y digo esto pues la maquinaria e infraestructura para producir esos bienes de exportación requieren de meses de construcción e instalaciones. Eso nos indica que tal vez no será hasta el 2008 cuando empecemos a observar los efectos del TLC en nuestro país desde este sector productivo. Es algo sumamente evidente, pero el gobierno quien pretende engatusarnos con apologías catalogables solo como infantiles (para una población que se supone es capaz de inferir lo que he expuesto), insiste en corroborarle esta versión a la opinión pública y a todos los dominicanos.
Gracias al sector turismo, que se prevé que crecerá un 6% este año, podríamos contar con unos US$200 millones de dólares adicionales. Sin embargo, en el renglón de egresos de la balanza de servicios, el balance de fletes ascendería dado el incremento de las importaciones. Siendo optimistas probablemente la balanza de servicios terminaría siendo positiva solo por unos US$100 millones de dólares, sin embargo siendo conservadores podría terminar este año negativa por unas cuantas decenas de millones de dólares.
Las inversiones directas en nuestro país anualmente promedian los US$1.2 mil millones de dólares. Asumiendo que asciendan este año en US$500 millones de dólares, un razonable 40% eso solo compensaría una cuarta parte, óigase bien, una cuarta parte de un “auge conservador” del déficit en cuenta corriente en concepto de importaciones.
Hasta el momento y según lo que hemos calculado hay un balance positivo de US$1.7 mil millones de dólares frente a un negativo de US$2 mil millones o más. Un balance positivo de US$300 millones de dólares.
Considero que he llevado las cifras hasta los extremos, excepto del lado de las importaciones. Imaginemos que en vez de ese conservador 20%, crezcan un 25 o 30%, estaríamos hablando de US$500 o US$1 mil millones de dólares adicionales incapaces de ser compensados por los principales sectores productivos nacionales. Ahora, el gobierno nos asegura que no hay riesgos con la entrada del TLC por lo que sólo nos queda pensar: ¿Cómo se compensaría ese posible déficit? Esa sería una excelente pregunta para los “genios económicos “del oficialismo.
