Especial: Calentamiento Global y Cambio Climático II (El deshielo)
El deshielo es un serio problema para la humanidad. Han visto en las ilustraciones de la última publicación mía sobre el calentamiento global y el cambio climático como ha sucedido el derretimiento de valles glaciares y glaciares alrededor del mundo. Dicho derretimiento agotará en 40 o 50 años el aprovisionamiento de agua para cerca de la mitad de la población mundial.
Las zonas heladas más amenazadas por los efectos del calentamiento global son el Casquete Polar Ártico, los Glaciares Groenlandeses y las Barreras Marítimas, los Glaciares y Valles Glaciares de la Antártida.
Algo está sucediendo con el hielo de las grandes capas heladas del mundo, pues se están derritiendo de una manera tal que su regresión a un status sostenible después de las estaciones cálidas del año (primavera y verano) es imposible. Es natural que los casquetes polares retrocedan dramáticamente en verano, sin embargo esta situación se está haciendo permanente por los efectos del calentamiento global, es decir, cada vez hay menos hielo en dichas zonas.
Con la siguiente imagen pretendo mostrarles lo que está sucediendo con las grandes masas de hielo alrededor del mundo:
Los científicos solían pensar que la formación de lagos sobre glaciares y valles glaciares no representaban una seria amenaza, pues se figuraban que después de un tiempo cuando iniciaran las temporadas frías del año (invierno y otoño) estos lagos se congelarían de nuevo. Ellos se equivocaron.
Estos lagos producen molinos que llevan el agua hasta el lecho marino, descongelando subrepticia y paulatinamente el hielo hasta un día de “crack”. Los científicos se quedaron atónitos cuando esto sucedió con la Barrera Larsen (su sección B) en la Antártida. Se sorprendieron pues la Antártida (y sus hielos) siempre ha sido considerada como una masa helada relativamente estable.
Enero 31 del 2002.
Febrero 17 del 2002.
Marzo 5 del 2002.
En solo 35 días unos 3,250 km2 de la barrera desaparecieron por completo, con una agravante y esta era que el hielo que yacía en las llanuras adyacentes a la barrera, comenzó a desprenderse dramáticamente cayendo sobre el mar. Los habitantes de unas islas indonesias debieron ser evacuados por el ascenso de las aguas del Océano Pacifico tras el derretimiento del hielo desprendido sobre el mar.
Lo sucedido en Larsen hace que nuestras preocupaciones se centren en un área sumamente vulnerable un poco más al norte: Groenlandia.
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Ríos en el Centro de Groenlandia:
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Hay un incremento en la cantidad de lagos con sospecha de molinos en Groenlandia mientras que todos los años es cada vez más el monto de hielo que se derrite en las primaveras y veranos y no regresa en los inviernos.
El hielo que descansa sobre Groenlandia de derretirse tiene la potencialidad de aumentar los niveles de agua en los océanos en unos 6 metros. Claro está que todo el hielo de Groenlandia no se desprenderá en un santiamén, pero existe la posibilidad de que la mitad o al menos una tercera parte de este hielo desaparezca por el continuo incremento de las temperaturas año tras año.
Así es como lo que sucede en Groenlandia amenaza con cambiar los mapas del mundo.
Otra zona bastante vulnerable es el casquete polar del Ártico. Este casquete helado que flota sobre el Océano Ártico ha retrocedido unos 1.5 millones de km2 en los últimos 35 años. Y se espera que en los próximos 40 años desaparezca por completo en los veranos.
Deshielo en el Ártico.
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Pero ¿Qué implica realmente el derretimiento del casquete polar ártico?
El hielo refleja el 90% de los rayos solares hacia el espacio tal como un espejo, reteniendo solo el 10%. Si el casquete polar ártico se derrite por los efectos del calentamiento global, entonces el mar en lugar de retener solo un 10% de los rayos solares tal como lo hace el hielo, empezaría a retener un 90% y a reflejar solo un 10% hacia el espacio. Como podrán intuir esto calentaría aun más a la tierra, agravándose así el problema del cambio climático.
El derretimiento del Ártico y de Groenlandia podría alterar todo el proceso climático de la tierra.
En la actualidad gran parte de las actividades meteorológicas estacionales se deben a en gran parte a las corrientes oceánicas. Las corrientes oceánicas son también responsables del balance de la temperatura mundial: Las corrientes frías llegan desde los polos para enfriar al Ecuador y los Trópicos y desde allí llegan las corrientes cálidas para calentar a los polos.
Muchas variables intervienen para que sea posible esa armonía que mantiene a las corrientes marítimas en actividad continua. Una de esas variables es la salinidad del agua. La salinidad del agua es la que hace posible que el agua proveniente de las corrientes cálidas caiga a cientos de metros dentro del mismo océano (a razón de 18.9 mil millones de litros por segundo) para así convertirse en corrientes frías.
Con el derretimiento del Ártico y de Groenlandia la salinidad del agua puede verse seriamente afectada, perjudicándose así la armonía conservada por las corrientes oceánicas en su constante flujo. Al derretirse los polos las aguas se templan y las corrientes podrían detenerse hasta hallar nueva vitalidad.
Ese flujo alterado es lo que nos puede llevar a una nueva época glaciar. Al detenerse o cambiar su flujo, las corrientes marítimas hacen que algunas zonas se vuelvan más cálidas y otras más frías pues ese elemento regulador de la temperatura desaparece.
Tras la última era glaciar, tras el retiro de los hielos en Norteamérica, se formó un gigantesco lago formando un dique helado en donde hoy está el Golfo de San Lorenzo. En un momento determinado ese dique de hielo se rompió desparramando millones de toneladas de agua dulce en el Océano Atlántico. Toda esa agua dulce detuvo la Corriente Marítima del Atlántico Norte llevando a Europa a una era glaciar de aproximadamente 1000 años de duración.
Continuará muy pronto…
*En esta publicación encontrarán muchas similitudes con el documental de Al Gore.














