Blog de Ivan Salcedo

Ivansalcedo.Net

Muere mi ídolo, Luciano Pavarotti.


Es indescriptible lo que siento. Pavarotti era mi ídolo, él poseía la única voz que lograba colmar mis tensiones y frustraciones. Su voz era tan apacible, tan imponente y tan seductora. Cada vez que lo escucho mi alma se entrega a la ilusión y mi visión de la vida cambia por completo.

Podría decir que tengo ganas se romper en llantos. No mentiría, pues es verdad y ahora me percato de que nunca había sentido tanto pesar por la partida de un artista. Es como si hubiese partido un familiar íntimo mío y lo digo sinceramente. Me hiere profundamente la partida de Pavarotti.

No se imaginan que tan difícil es esto para mi persona. De un momento a otro paso de sentir una suma satisfacción por saber que tan grandiosa voz de tenor aún vivía y que aún podía fluir por la garganta de un hombre, a sentir una sombría y vasta pena, ya que tan grandiosa y admirable voz no podrá vibrar por la garganta de un hombre jamás. Luciano ha perecido.

Casualmente al momento de su muerte lo contemplaba al recitar “O sole mío” en su segunda tocada en el Concierto de los Tres Tenores de 1990. Al momento de enterarme de su partida me encontraba escuchando otra canción suya: Caruso de Dalla.

Como adoro oír a Pavarotti recitando la oda a la más grandiosa voz de todos los tiempos: su compatriota, el italiano Enrico Caruso. Nunca pensé que mientras me dejaba seducir por su hermoso canto me iba a enterar de tan trágico suceso, de su trágica partida.

Voy a honrar a Pavarotti todo el resto de la semana. Lo voy a hacer por esta vía. Es lo único que puedo hacer para retribuirle todo lo que su voz ha hecho por mí alma.

6 Septiembre 2007 - Publicado por ivansalcedo | Actual, Blogs, Cultura Musical, Educación, Entretenimiento y Cultura, Internacional, Reflexión | , , , , | No Comments Yet

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario