Joshua Bell y el experimento del Washington Post.
Seguramente quien lea el título de entrada se preguntará de manera inmediata, ¿Quién diablos es Joshua Bell? Naturalmente será así. Bell es un mundialmente afamado violinista estadounidense que podría señalarse como el más exitoso de las últimas décadas. Actualmente es el violinista con mayor venta de discos compactos de todo el mundo y solo en el 2003 logró ventas de 5 millones de copias bajo el título de “Romance of the Violin”.
Durante los días previos a las festividades navideñas del 2006 este violinista fue contactado por un periodista del Washington Post, Gene Weingarten, para realizar un ingenioso experimento en un espacio urbano de la capital estadounidense –Washington D.C. – . El plan fue que Bell emprendiera la interpretación de diferentes piezas para violín durante un espacio de 45 minutos como un incognito en la estación “L’Enfant Plaza” del metro de la ciudad. De esta manera Weingarten pretendería abordar el interés del público para apreciar su entorno y en especial a la exquisita interpretación de Bell en plena hora pico.
Weingarten planteó en su escrito –“Peals Before Breakfast” o “Perlas Antes del Desayuno” en castellano-, ¿Qué sucedería si el más afamado violinista del mundo se detuviera de incognito a tocar ante un público de mil personas aproximadamente y en hora pico? Acaso, ¿Estos se detendrían a escucharle? O algo más relevante: acaso, ¿podrían reconocer quién es él?
Los resultados no fueron para nada sorprendentes: unos 1097 pasaron, 27 donaron cerca de US$32 dólares, 7 se detuvieron a apreciarle por unos minutos y únicamente una persona le reconoció. Esta última, una mujer, le obsequió US$20 dólares -adicionales a los primeros US$32-.
Esto hace que cualquiera se pregunte, ¿Qué le está sucediendo a la gente? ¿Cómo les es imposible reconocer el valor de una interpretación musical única y formidable en todos los sentidos? Simplemente es un tema para una intensa reflexión sobre el comportamiento de la sociedad actual, y no únicamente la estadounidense.
Lo curioso era que su violín, el utilizado en el momento del experimento público, le costó al intérprete cerca de US$3.5 millones de dólares, fue pulida en el 1713 por Antonio Stradivari y perteneció al brillante violinista polaco Bronislaw Huberman. Por esto último le llaman a este violín el “ex Huberman”.
El escrito de Gene Weingarten fue reconocido con un Premio Pulizter en el presente año -2008-.
Aquí les dejo con el clip del experimento:



Solo para aclarar, Bell es bueno. Pero debo decir que el que mas vende disco es Itzhak Perlman, el mas grande violinista con vida. Claro es de otra generacion, pero su sonido es incomparable. De nuevo, mi respeto a Joshua Bell pero no es el mas afamado a nivel mundial, antes que el ademas de Perlman esta, Gil Shaham y Maxim Vengerov.
Att: El violinista
Esto no me sorprende, la gente solo valora algo cuando sabe lo que es. Ese dia solo vieron a uno de los tantos vivos que se para a tocar en la estacion de tren…